Grito Endemoniado

Cuando cae la noche, cuando la fauna del mal toma las calles por asalto, nace en mí la necesidad escribir, de matar a MI demonio. Ahora entiendo que me persigue, me atrapa, me frustra y yo incapaz de hacer nada. Por eso hoy me libero. Por eso hoy escribo. Por eso hoy lanzo mi primer grito endemoniado.

domingo, abril 17, 2005

Se suponía que nos encontraríamos en alguna calle, o quizá frente al mar. Estaría sentado mientras yo caminaba distraído, divisaría su silueta a la distancia y pensaría "deseo conocerte", pero me sentiría demasiado lanza y seguiría caminando con la intención de preguntarte la hora o algo así. Me contestarías "no llevo reloj" y yo haría algún comentario tonto sobre el mar, el clima, las rocas, la playa, tu rostro... Y te reirías, me sentaría a tu lado y empezaríamos a conversar como si nos conociéramos de años, caería la tarde y nos besaríamos. Todo siendo, claro, una casualidad. Y sin embargo, horas después, cuando las estrellas dominen el firmamento, hecharíamos andar, beberíamos alguna cerveza comprada en la esquina y nos besaríamos ante la mirada atónita de la gente. Y seguiríamos por las calles iluminadas mientras la lluvia cae lentamente. Y al amanecer nos preguntaríamos "¿cómo te llamas?"... Pero todo fue un sueño y desperté con un rostro en la mente...